domingo, 19 de marzo de 2017

Decidí crear este blog en un arrebato de rebeldía postmoderna luego de una revelación perjudicial para mi psique, una weá que hasta a mí, una cínica de la vida, me revolvió el estómago.
No iba a publicarlo, pero como decidí cambiar de correo para las tareas y dejar este para youtube,  pottermore y demáces, vamos contando.
Yo ya sabía que mi papá le era infiel a mi mamá, incluso de mucho antes que ella me lo contara tiempo atrás, pero resulta que hoy me contó que le encontró juguetes sexuales en una caja escondida en un cajón, bien lejos de la vista. Dice ella que tiene como 500 lucas entre juguetes sexuales y un lubricante anal. Creo que eso era mucho hasta para mí.
Como que removió los cimientos de mi hipotética casa de palitos de helado llamada ¨fe en el matrimonio¨.
Decidí de hace rato que ya no me importaría más: total, me queda cuarto medio este año y ya, pa´fuerita nomás, ni cagando me quedo más rato dentro de esta casa. Lo que sí me preocupa son mis dos hermanos: tenemos 7 y 9 años de diferencia, soy la mayor, la que actúa básicamente como su mamá durante la semana porque mi mamá trabaja en Valdivia y vivimos en Puerto Montt (y anda que me duele admitir eso).
Pero en fin, yo ya no esperaba nada de su matrimonio. Realmente. Mi sueño es que  se separen y se dejen de webeos.
Supongo que tendré que trabajar, juntar plata y tener una casa pronto pa´llevarme a los cabros y que este par de imbéciles arreglen sus asuntos con un abogado y se separen de una vez. Lástima que no sirva para nada: soy humanista (la vergüenza de la familia).
Y eso. todavía no sé si a alguien le importe esto.

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